“Nunca preguntes con qué se hace una salchicha, y mucho menos una nota periodística” Frank Lindner.

viernes, 6 de septiembre de 2013

SOBRE EL DIALOGO DE PERIODISTAS Y OTRAS DISCUSIONES

“Es paradójico que dos periodistas dos puntos de vista totalmente opuestos hayan terminado dando las mismas conclusiones sobre el periodismo actual en el país”.

En el marco de la VII Semana de la Comunicación en la sede principal de Uniminuto, se realizaron diferentes foros, paneles, diálogos y conferencias, donde los estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Comunicación fuimos participes, y tuvimos la oportunidad de recibir conocimiento de importantes personajes de la comunicación, el periodismo, el cine, etc.

Uno de los eventos más importantes que se realizó, en mi opinión, fue el conversatorio con periodistas, que se realizó el martes a las 5 de la tarde, donde se presentaron exponentes como los periodistas Marisol Gómez, editora de la sección Debes Saber de el periódico El Tiempo, y Simone Bruno, periodista del programa televisivo Contravía. Donde expusieron su punto de vista sobre el periodismo en el país, basados en una pregunta que realizó la profesora y también periodista Adriana Palacio sobre el papel del periodismo en medio de la protesta social.

Y nombro en esta columna solo a Marisol y a Simone porque fueron, por decirlo de alguna manera, el epicentro del debate que se generó en medio del conversatorio. Además que es paradójico que dos periodistas dos puntos de vista totalmente opuestos hayan terminado dando las mismas conclusiones sobre el periodismo actual en el país.

Gómez decía que la línea editorial de El Tiempo es totalmente institucional, a diferencia de otros medios como El Espectador que llevan otro tipo de línea editorial. En cambio, Bruno afirmó que los grandes medios de comunicación no se dan a la tarea de informar acontecimientos y noticias como las de las protestas sociales a fondo, sino que se limitan a informar lo que pasa en la esfera pública: disturbios, robos, daños materiales, etc.

El debate, como lo decía anteriormente, surgió porque Gómez mencionó un video viral que circula por las redes sociales, donde el ESMAD de la Policía aparece rompiendo vidrios en una casa campesina. “estaban provocando al ESMAD” afirmó Gómez. Inmediatamente Bruno intervino y desmintió esa afirmación, asegurando que lo que pasaba en el video no era así, porque él en Contravía  había analizado el video. Pero al final, los dos llegaron a la conclusión que no hay periodismo objetivo que “el que mira desde la izquierda, siempre va a criticar a la derecha, pero el que logra mirar desde el centro, mira críticamente hacia los dos lados”

Aunque haya contradicciones, el debate sobre la opinión publica siempre va a parar en el mismo punto de cierre.

Diego Hernán Rubiano Devia

@DiegoRubianoD

jueves, 5 de septiembre de 2013

SOBRE EDGAR MOLINA Y OTROS DATOS

Edgar Molina Pineda, nombre por el que inicié mi búsqueda de datos por el motor de búsqueda Google Colombia, las redes sociales Facebook y Twitter, y los diferentes portales de recopilación de datos flotantes en la red, arrojan diferentes datos que, si se juntan de manera lógica, podría crear un perfil que se asemeje a lo que es Edgar Molina.

La información que recopila Facebook, asegura que Edgar nació el primero de enero de 1994, que nació y que reside en Bogotá, es soltero, se graduó del Colegio Pedagógico Dulce María de Bogotá, donde se graduó en el año 2010, e ingresó a la Universidad Minuto de Dios para realizar estudios en Comunicación Social y Periodismo. Así mismo, las fotos que se encuentran colgadas en su muro de la red social, muestran que trabaja como dj por eventos, se deduce que realiza esta actividad por hobbie, al ser este oficio algo externo a sus estudios universitarios.

Igualmente, la información que permanece publicada hasta ahora en su cuenta de Twitter @EdgarMolina94 y los trinos publicados en el último año afirman que sus pasiones son: hacer radio, tomar fotografías, escuchar emisoras musicales como La Mega, escuchar géneros como el reggaetón. Hace evidente su participación en la emisora virtual de la Universidad Minuto de Dios (Uniminuto Radio) en programas como Panorama Uniminuto, el magazine informativo de la Universidad y dirigido por el periodista Jaime Carvajal; y en Zona Cero: programa musical que él dirige junto a cuatro periodistas que también hacen parte de Panorama Uniminuto. Sus publicaciones en Twitter también muestran que hace uso frecuente de dispositivos Blackberry, y que muchas de sus publicaciones se hacen desde algún sector del Noroccidente de Bogotá, lo que podría indicar que vive o estudia hacia esa parte de la ciudad.

La búsqueda de imágenes de Google, muestra una serie de imágenes, donde en una de esas se encuentra Edgar frente a un micrófono de radio. La fuente es de Twitter.

Debido a esto se puede afirmar que Edgar Molina es una persona muy activa en las redes sociales.

@DiegoRubianoD

lunes, 19 de agosto de 2013

¿EL CONOCIMIENTO SE TRANSMITE O SE CONSTRUYE?

“La comunicación dentro del proceso educativo es muy importante, y eso es lo que se presenta en el sistema educativo actual: una ruptura en la comunicación”.

El pasado viernes 16 y sábado 17 de agosto, se realizó en la Universidad Minuto de Dios el Primer Encuentro de Saberes, donde se reunieron grandes ponentes de varios países, así como la visita de varios entes a nivel nacional, y dieron a conocer sus saberes y experiencias en materia de educación, comunicación y enseñanza.

La apertura de este evento se centró en el primer panel de comunicación, que contó con la participación de varios profesores de la Facultas de Ciencias de la Comunicación de Uniminuto, como el profesor Cesar Rocha, quien hace parte del equipo de la Maestría en Comunicación Educativa; y de dos reconocidos panelistas, como lo son Gabriel Kaplún y Clara Megías. El primero es un reconocido Comunicador, Magister en educación y Doctor en Estudios Culturales de Uruguay. Y la segunda es Licenciada en Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid. Los dos han tenido grandes experiencias en el campo de la educación.

La relación entre comunicación y educación fue el epicentro del panel. Obviamente para que haya educación tiene que haber comunicación, pero para que haya comunicación, no necesariamente debe haber educación de ningún tipo, o al menos en el sentido tradicional.

Personalmente pienso que la educación no se debe limitar a un aula de clase, aunque es necesario que la educación empiece en un aula. Pero la educación no solo se basa en la transmisión de conocimientos que un profesor les transmita a sus estudiantes, como lo decía Kaplún. La educación reúne un todo, es decir, una persona se forma y se educa conociendo su propio entorno, conociendo el mundo exterior, conociendo realidades. Pero esas realidades tienen que empezar con un sustento teórico que se da en un aula de clase, y eso es lo que no comparto con Clara Megías, quien mencionó en un momento que “la educación se encuentra aislada de las aulas de clase”. ¿Por qué?, porque el aula da las bases para enfrentarse a la realidad, y como lo decía antes, claro que no solo en el aula se encuentra la educación. Por ejemplo: la educación empieza por casa, es la primera escuela, y la casa (la familia) es la primera aula, donde uno se forma como persona para afrontar el mundo. Así pasa con la academia ¿Cómo vamos a enfrentar el mundo real si no tenemos a alguien que nos guie dentro de un aula?

Ahora, que la educación se desarrolle desde un entorno distinto a cuatro paredes y una ventana es diferente, porque uno puede formar aula en distintos entornos. Pero también depende de lo que se esté explicando y enseñando. Es decir: uno no puede aprender redacción en un parque temático, por ejemplo. Pero si se puede aprender a investigar en ese mismo parque temático.

La comunicación dentro del proceso educativo es muy importante, y eso es lo que se presenta en el sistema educativo actual: una ruptura en la comunicación. La comunicación se rompe frecuentemente entre el vínculo estudiante-profesor-estudiante. Porque, como lo decía Megías, el estudiante en el fondo sabe que el profesor tiene poder de autoridad y lo limita en ciertos aspectos del vínculo, habría una ruptura comunicacional, algo de lo que también ha hablado mucho Jesús Martín-Barbero. Por eso Megías resaltaba la importancia de ella tener un vínculo con sus estudiantes que va más allá del de educadora: el de tener una relación amistosa con ellos. Y lo mencionaba varias veces cuando decía que tenía a sus estudiantes como amigos en Facebook, chateaba con ellos, había un vínculo comunicacional fluido, lo que contribuye a una mejor educación.

En Colombia vemos que el sistema de educación es un sistema tradicionalista, que se basa en un aula de clase, y donde el papel que representa el ser profesor, es un papel que representa poder. Y el papel de ser estudiantes es el papel de estar sometido de estar bajo el yugo de “el que sabe”. Y Kaplún también lo mencionaba en el panel: “el conocimiento no se transmite, se construye”. Y es muy cierto, porque cuando se construye conocimiento, se da paso al desarrollo. Y eso se ve en la academia, en la universidad.

Por eso me impresionó mucho que la apertura al evento lo realizara el indígena Milton Piranga, que hace parte de la Universidad, cuando transmitió su conocimiento, el conocimiento de su cultura, a todos los que estábamos reunidos. Y enfatizó con esta frase: “Ustedes los académicos ven la sabiduría y el conocimiento en los libros, en las bibliotecas; nosotros vemos el conocimiento en la naturaleza, en la madre tierra”. En pocas palabras, englobó el significado del Encuentro de Saberes. Que ojalá se repita cada año, y que el intercambio de saberes y experiencias, contribuyan al desarrollo social que predica la Universidad.

Diego Hernán Rubiano Devia

@DiegoRubianoD

domingo, 11 de agosto de 2013

DE LA TELEVISIÓN PRIVADA A LA TELEVISIÓN PÚBLICA

“Pero, si la oferta de canales nacionales va más allá de los canales privados ¿por qué solo se limitan a ver estos dos canales?...”

Cuando le preguntamos a un Colombiano promedio sobre algún programa de televisión, ya sean novelas, concursos, o noticieros; lo más probable es que nos mencione un programa de alguno de los dos canales de televisión privados (Caracol o RCN). Y es que el canal del grupo Santo Domingo y el canal de la Organización Ardila Lulle (OAL), son las dos únicas opciones que tiene el 45% de los colombianos para ver. Según el Consejo Latinoamericano de Publicidad Multicanales, en el primer trimestre del 2013, el 54,9% de los colombianos cuentan con televisión por cable, es decir: 54,9% de los colombianos tienen más opciones para escoger contenidos diferentes a los que ofrece Caracol y RCN. Mientras que el resto de los colombianos que no tienen acceso a este servicio, se tienen que limitar a consumir este tipo de televisión.

Pero, si la oferta de canales nacionales va más allá de los canales privados ¿por qué solo se limitan a ver estos dos canales? La oferta de canales a nivel nacional actualmente es amplia. Si hablamos solamente de Bogotá, vemos que hay nueve canales abiertos a todo el público, y en el resto del país hay normalmente siete canales, más los canales regionales de cada territorio. En teoría, los colombianos tienen de donde escoger, pero en la práctica no. Por ejemplo: los canales públicos han sido catalogados como canales muertos, simplemente porque no tienen rating. Son canales que sacan programas al aire que no son de interés de todo el público, programas que no pasan de dos (2) puntos de rating. Programas que se emiten en espacios comprados por alguna persona, comunidad, grupo o empresa, para emitir contenido de su interés. Por eso son espacios televisivos que los colombianos prefieren no ver.

Aunque últimamente se ha visto el interés del Gobierno Nacional y de los gobiernos locales de hacer que los canales públicos ganen audiencia, de mejorar su contenido, y lograr que los colombianos tengan nuevas alternativas de televisión, y eso es un gran mérito. Creo que ese es uno de los logros que el alcalde de Bogotá Gustavo Petro ha alcanzado con el Canal Capital, bajo la dirección de Hollman Morris: Hacer que la televisión pública renazca, y no sea un “canal muerto”, mejorando sus contenidos televisivos, dándole publicidad para atraer televidentes. Eso se ha visto reflejado en varios programas, como el noticiero, que le apostó por traer grandes periodistas para mejorar el servicio informativo. O como los documentales y trabajos periodísticos sobre la realidad actual e histórica del país y otros programas de interés periodístico (entrevistas, opinión, dramatización, etc.) con el fin de lograr contenidos de calidad, algo que también ha tratado de hacer el Ministerio de las TIC desde siempre, y que ahora lo está logrando hacer también con Señal Colombia, mejorando sus contenidos.

Actualmente podemos ver como muchos televidentes han optado por cambiar los canales privados por estos dos canales públicos (Capital y Señal Colombia) y muchos otros han optado por emigrar a la televisión por suscripción (los que cuentan con el servicio) pero aún en muchas partes del país los canales públicos no se han ganado al televidente, como el Canal Uno, que es de los canales que tiene mayor cobertura a nivel nacional, pero que la mayor parte de sus contenidos son contenidos pobres, como los programas de televentas, los programas religiosos, los programas de superación personal, etc. Salvo algunos otros programas, como el Noticiero CM& y Noticias UNO, que al parecer son los dos únicos programas que mantienen este canal a flote. Lo mismo se puede decir de Señal Institucional, que es un espacio totalmente perdido. El objetivo de este canal es que la gente se entere de los proyectos de ley que se adelantan en el Congreso de la Republica, las reformas constitucionales, etc. Pero ¿de qué sirve un canal que muestra a los colombianos cómo se hacen las leyes, si no hay un canal que les enseñe de política? El colombiano promedio, obviamente no sabe cómo funciona el Estado, por esta razón este canal no sirve. Así como muchos otros canales que nadie ve y que hacen que RCN y Caracol aún se mantengan como los dos “canales favoritos de los colombianos”.

Hay que tener en cuenta que los canales públicos no pueden ver a los televidentes como consumidores masivos, como lo hacen los canales privados. Tienen que ver al televidente como tal, como un individuo que recibe televisión de calidad y, aunque eso es lo correcto, creo que los canales públicos aún no han alcanzado competir con los canales privados por lo mismo, y lo harán el día que los canales privados dejen de ver a los televidentes como mercancía.

Diego Hernán Rubiano Devia

@DiegoRubianoD